Por Andrea Sánchez | Canabus

Mario Rojas Arias, nacido el 04 de Enero de 1929, esposo de doña Silvia Alfaro Ugalde, quien siempre lo apoyó pero no se involucraba en los negocios, fue la mujer detrás del trono, pues se dedicó a cuidar a sus 6 hijos: Alba María, Jose Pablo, Clement María, Francisco Mario, Edgar Gerardo y Víctor Manuel. Abuelo de 14 nietos,  3 de ellos se dedican actualmente al negocio familiar.

Don Mario dio sus primeros pasos en el Transporte Público a sus 38 años de edad, su primera actividad fue agricultor en un trapiche, luego pasó a transportar madera y posteriormente personas.

El 06 de Abril de 1967 fundó la empresa Autotransportes Mario Rojas e Hijos Limitada, en el cantón de San Ramón,  empresa concesionaria de la ruta 276, que se describe como San Ramón Bajo Caliente, urbanización Valle Escondido Zarcero; recorridos: San Ramón – Zarcero, San Ramón -Bajo Tejar, San Ramón – Volio, San Ramón – Urbanización Valle Escondido Calle Jiménez.

Actualmente cuenta con una flota de 7 unidades de autobús inscritos en ruta, dio sus primeros servicios con una ruta de 7 kilómetros entre San Ramón y Volio, cinco años más tarde extendió su recorrido hacia San Antonio, así se mantuvo hasta la apertura de la Universidad de Costa Rica, cuando se inauguró la Sede de Occidente, él visualizó la necesidad de brindar el servicio de transporte a la creciente población estudiantil, teniendo como consecuencia la extensión de la ruta hacia Zarcero.

Multifacético, don Mario inició su empresa siendo chofer, mecánico, limpiador, pintor de buses, todos los días al finalizar su recorrido, sus hijas Clement y Alba le ayudaban a empapelar sus unidades hasta altas horas de la noche. Su predio era su propia casa, actualmente oficinas centrales de la empresa.

“No se preocupen que de camino se alivian las cargas”

De las anécdotas de don Mario, siempre mencionó que el transporte público era estresante, desde que inició el Estado siempre les decía que les quitaría la oportunidad de brindar el servicio, porque les pertenecía a ellos. De donde nació su dicho popular: “No se preocupen que de camino se alivian las cargas”.

Falleció siendo permisionario, ya que por desconocimiento no realizó a tiempo el trámite de renovación de su concesión.

Hombre Ingenioso

Sin contar con los recursos necesarios y teniendo en cuenta que los caminos eran de tierra, resbalosos y quebradizos, valiéndose de la tecnología de frenado de aquella época y de la ayuda de un colaborador quien arriesgaba su vida lanzándose del bus, el ingenio y la creatividad de don Mario le permitieron hacer uso de tucas de madera para frenar los autobuses u orillarlos a un paredón, pues era frecuente que los buses se quedaran sin frenos.

Generoso colaborador

Doña Alba Rojas, representante legal de la compañía e hija de don Mario, comenta que su padre le enseñó que lo importante no es aumentar la tarifa sino aumentar la cantidad de usuarios. Recuerda que hace 16 años, fue la primera vez que la empresa solicitó tarifa a la ARESEP y su padre no estaba de acuerdo con dicha gestión, pues decía que los usuarios eran personas con escasos recursos. Sus hijos describen a don Mario, como una gran persona, humanitaria, amable y dadivoso.

Indican que su padre brindaba ayudas de bien social, por ejemplo, en esa época no existían carros fúnebres por lo que él realizaba esa tarea, abría las puertas de atrás del autobús y ahí subía el ataúd y a las personas para trasladarlas hasta el cementerio.

Existían algunos jóvenes que no podían pagar el servicio de traslado hacia sus centros de estudio, por lo que él los transportaba gratuitamente y muchas veces les compraba helados para que los comieran durante el recorrido.

Para concluir podemos decir que le empresa tuvo el mayor de sus ejemplos en su fundador, quien la hizo crecer, aún sabiendo que no era tarea fácil. Tener a su cargo no solo colaboradores, sino llevar sobre sus hombros la responsabilidad de enseñar a sus hijos a ser buenos administradores y continuar con éxito el crecimiento del negocio familiar, fue la misión de don Mario quien desde el cielo puede estar seguro que su legado se cumpla a cabalidad. Hoy en día la empresa Autotransportes Mario Rojas e Hijos Limitada, tiene 50 años de existir, con una planilla de 15 colaboradores en su totalidad, quienes están comprometidos con brindar el servicio de calidad que les enseñó este gran pionero del transporte público en Costa Rica.

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