Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero los hay que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles. Bertolt Brecht

Nace en el cantón de Grecia cuando corría el año 1927; a los 16 años ya se gana la vida como jornalero en fincas de la localidad que para esa época se dedicaban al cultivo de la caña. Con 23 años enfrenta un reto con el que no contaba, pero que cambiaría su vida radicalmente; después de varios estudios le diagnostican espina bífida,  dolencia que lo mantuvo un año hospitalizado y de la que nunca se recuperó. Ante esta realidad no podía seguir trabajando en el agro y se vio obligado a buscar otras maneras de ganarse la vida.

Para esbozar a don Jesús Morales nos haría falta espacio y tiempo, para relatar todo lo que fue capaz de hacer y conseguir, para comprender que hay seres extraordinarios, para quienes el concepto “límite” no está más que en la actitud. Por lo tanto me limitaré a transmitir como un homenaje póstumo parte de las hazañas y quijotadas de las que fue actor y protagonista.

A raíz de esta discapacidad se convierte en vendedor de lotería a pie, decide comprar una bicicleta que le permite abarcar más clientes y aumentar su negocio, posteriormente compra una moto para desplazarse a otros distritos de Grecia, Sarchí y Naranjo y ya para aquel momento contrata a dos personas que le ayuden.

Primer taxi de la comunidad.

En 1958 ve la oportunidad de llenar un vacío que tenía la comunidad de Poás al no contar con un servicio de taxi, solamente hay buses y es así como consigue un permiso del tránsito y pone en servicio el primer taxi en San Pedro de Poás, vende los derechos de lotería y se instala en un garaje en el centro de Poás con dos claros objetivos : estar accesible a quien necesitara sus servicios las 24 horas del día ya que ahí duerme y servir de ambulancia de la comunidad hacia el hospital de Alajuela cuando algún vecino lo requiriera; dentro de sus anécdotas contaba don Jesús que más de una vez le tocó hacer de partero cuando iba de camino al hospital; trasladando a una mujer en activa labor de parto; también nos comenta su hijo Marvin Morales que ese inicio fue duro pues los caminos eran adversos al automóvil y la gente acostumbrada a caminar entre el barro se negaba a usar el taxi para no ensuciarlo.

Teléfono de magneto

En vista de que él quería mercadear el servicio de taxis que ya para entonces había crecido a tres unidades, se entera de que  existen  teléfonos  de cuerda de batería de magneto. Que consistían  en un teléfono de cuerda con una línea exclusiva que conectada por medio de un cableado, desde su base de operaciones en el centro de Poás hasta otros distritos del cantón, podría ofrecer el servicio a mayor cantidad de usuarios. Para lo que consiguió los permisos respectivos y logró ubicar teléfonos en distintos puntos de los distritos de San Pedro de Poás, sufragando por su cuenta los costos de cableado que se requería para establecer la comunicación, lo que se tradujo en un gran beneficio que lo motivó a extender el servicio a otros poblados.

Empresario autobusero

Sus primeros pasos en el transporte público los dio don Jesús cuando adquirió su primer bus en 35.000 colones con capacidad para 44 pasajeros, posteriormente con financiamiento bancario sumó dos más y así con el crecimiento de la demanda fue adquiriendo rutas que por alguna razón estaban en abandono y nadie las quería trabajar y es aquí donde nuevamente su visión empresarial juega un papel que lo catapulta a construir una empresa de gran potencial como es hoy día Autotransportes Santa Gertrudis, R.L.

Comisión extraordinaria

Ya para 1970 habiendo incursionado en el ámbito de la política y siendo regidor en la municipalidad de Poás; organiza una excursión a Panamá y de camino encuentra maquinaria pesada en estado de abandono, lo que le llama la atención y piensa en la necesidad que tiene la comunidad de Poás de esos tractores y vagonetas allí abandonados, por lo que a su regreso presenta una moción ante el Consejo Municipal para enviar al General Omar Torrijos presidente de Panamá una nota solicitando la maquinaria que tenían en desuso, con mucha reserva y un poco de incredibilidad de lo fructífera de la gestión finalmente accedieron al envío de la nota, la que en su segundo viaje él personalmente entregó a un militar del ejército panameño con la especial petición de que se la hiciera llegar al General Torrijos. Para sorpresa del Consejo Municipal dos semanas después recibieron una positiva respuesta de parte del presidente panameño quien contestó que sería un honor recibir al Consejo Municipal del cantón de Poás en su despacho presidencial en Ciudad Panamá; e indicando la fecha y hora en que su avión particular los recogería en el aeropuerto de El Coco, con  los gastos de estadía cubiertos a cuenta del gobierno panameño.

Unos días después del regreso de la comitiva municipal del viaje a Panamá, se recibe una notificación del gobierno de Panamá en que se les pide gestionar lo relativo a la exoneración de impuestos, para recibir una donación de parte del General Omar Torrijos de vagonetas nuevas un tractor una niveladora, y para el gimnasio de Poás tornos y todo el equipo y materiales de todo tipo, en síntesis fue una donación millonaria la que se logró por su visión e intercesión.

Para concluir sólo resta decir que Don Jesús Morales pertenece al grupo de los imprescindibles del que habla nuestra cita.